En fin, debe ser éste el décimo blog que empiezo. Como mínimo.
Contaré un poco mi historia, para quien quiera leerla.
Tengo 22 años y, este año, he decidido plantarle cara a la vida -y sobretodo a mí misma- y empezar enfermería.
Llevo casi cinco años dando tumbos entre carreras técnicas. Estudio una ingeniería y, aunque pretendo seguir con ella hasta sacarme el título porque no puedo sentir que he tirado por el retrete cinco años enteritos (y sabe Dios cuántos miles de euros de mis padres), espero -y de verdad lo espero- no tener que usarlo jamás.
En primero de carrera me parecía tarde para cambiarme de rama y volver a la salud, de donde nunca debí salir (la decisión fue un viraje de última hora en bachillerato y el error de mi vida por excelencia). En segundo, tenía más ganas y me parecía aún más tarde. En tercero, más de lo mismo. Cada vez era peor, porque cada vez tenía más claro que me había equivocado y al mismo tiempo me parecía cada vez más terrible empezar de cero. Y con "empezar de cero", hablo de volver a pasar por selectividad. Cosa que tengo que hacer este año. Volver a la casilla de salida.
Me aterraba esa sensación de fracaso y, al final, lo único que he hecho ha sido ir aplazando algo que, o lo hago, o no seré feliz nunca.
Seamos serios, me aterraba el qué dirán. Las habladurías. Me importaba demasiado que los demás hablasen mal o bien de mí. O que simplemente hablasen.
Y tiene su gracia porque soy plenamente consciente de que, a día de hoy, las críticas son muchísimo más duras. La diferencia estriba en que me da igual y sé que, algún día, tendrán que tragarse sus palabras.
Al fin he entendido algo importante: es malo fracasar en algo, pero es muchísimo peor no haberlo intentado.
Así que aquí estoy, rozando los 23 añitos y con una ilusión que jamás he tenido por nada. Voy a empezar enfermería. Por sentarme frente a esos libros llenos de cosas fascinantes y dejarme el culo plano si hace falta, para tener un expediente que quite el hipo. Que quite el hipo y me ponga cerquita de lo que realmente quiero ser y en lo que quiero invertir el resto de mi vida: ser matrona, ayudar a las mamás a tener a sus bebés y empaparme de la felicidad ajena de esos momentos mágicos. Dedicar a eso mi vida.
Algunos me dicen que tengo suerte, porque cuando salga de la carrera habrá pasado la crisis. Sinceramente, me parece el máximo exponente de "el que no se consuela es porque no quiere", pero lo agradezco igualmente. Yo quiero ser matrona y quiero serlo en España. Y quiero ser enfermera, quiero ser una buena enfermera. La mejor. Y por eso quiero estudiar para saber. Para saberlo todo. Y hay demasiado que saber y no veo el momento de empezar.
Es curioso empezar una carrera pensando directamente en el final, pero parece más fácil. Saber que persigues una meta clara hace que, ya una carrera que tengo unas ganas inhumanas de estudiar, tenga un sentido definido. Perseguir un fin muy concreto, como es querer ser matrona, es la clave.
Soy consciente de que cabe la posibilidad de que la carrera no me guste o también que, quizá en este caminito que me espera, encuentre alguna cosa que me fascine más que la obstetricia y decida aparcar la idea de ser matrona. Soy consciente de eso, porque no debemos creernos que existen las verdades absolutas o que somos adivinos. Pero, hoy por hoy, pondría la mano en el fuego por que eso no ocurrirá. Y, si ocurre, ya veremos. Empezar con la idea de ser matrona y luego decidir no serlo, definitivamente no es un mal plan. ¡A eso le llamo yo empezar arriba!
Lo he pensado mucho, le he dado muchas vueltas. Mis padres han intentado quitármelo de la cabeza, no les parece un trabajo grato. ¿Cómo es posible? No lo sé, pero es. Yo tampoco lo entiendo...
Y ésa es mi historia por el momento.
No prometo escribir todos los días, ni todas las semanas. Tampoco aseguro que el mismo día no vaya a escribir catorce entradas. Todo puede ser. Siempre que tenga algo que decir, lo diré.
Por el momento, en realidad, lo más cercano es Selectividad y aún es en junio. Aunque sí tengo hecho el planning de estudio de este cuatrimestre y los días reservados para química y biología, ¡están bien señalados! Puede parecer una tontería, esto de hacer la selectividad. Pero, no nos vengamos arriba, tontería o no, es un examen que puede impedirme hacer la carrera que quiero.
¡Deseadme suerte en mi aventura!
PD: Me hace ilusión escribir este blog y empezarlo ahora, porque pienso seguir escribiendo cuando empiece... y sería genial seguir al otro año y al otro. Y, ¿quién sabe hasta dónde durará este blog?
Me gustaría que me hicieseis un poquito de compañía algunas... ¿me metéis un rato debajo de vuestra alita de veteranía? ¿me volvéis a decir lo bonito que es? ¿me recordáis los motivos por los que éste es el trabajo más bonito del mundo?
Me gustaría que me hicieseis un poquito de compañía algunas... ¿me metéis un rato debajo de vuestra alita de veteranía? ¿me volvéis a decir lo bonito que es? ¿me recordáis los motivos por los que éste es el trabajo más bonito del mundo?
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